domingo, 12 de agosto de 2012

rabietas de amor

Superar el apego en las relaciones de pareja, debe ser mi aprendizaje más difícil en esta vida. Cuando alguien me gustaba,  lo quería todo para mi, mio mio mio, y además de inmediato.
En estos días he estado escuchando nuevamente Portishead, y vi el video de All mine, Dios mío, qué dolor. No quiero que eso me pase nunca más.
Recuerdo cuando conocí a Pablo. A los pocos días sabía que tenía que ser para mí. No podía ser de otra forma, si era obvio que estábamos hechos el uno para el otro. Debía ser mi novio fuera como fuera, jajaja.
Pero no me resultó tan sencillo. 
Me invitó a su cumpleaños y el panorama que me encontré fue terrible, una chica se le sentaba en las rodillas. Quién era esa?, la hippilla le decían, Dios, tenía que eliminarla de mi camino... 
Cómo era posible que Pablo todavía no se hubiera dado cuenta de que estábamos hechos para estar juntos! Qué hacía con esa perdiendo el tiempo?. Fue tanto el dolor,  que me vino una rabieta de amor, la primera de mi vida. Hasta el punto que tuvieron que asistirme algunos invitados a la reunión a los que ni siquiera conocía... menos mal que me atacó en la vereda, porque en realidad todo lo ví por la ventana, pero fue suficiente.
Empecé a llorar como una marrana, no podía parar, gritaba en un mar de lágrimas, tirada en el suelo, apenas si podía respirar. Creía que Pablo no me quería. Qué iba a hacer ahora?, sólo me esperaba el sufrimiento, la angustia, la terrible separación de lo que creía era el amor de mi vida. 
No recuerdo como terminó todo, qué hice, como llegué a mi casa. Creo que alguien me consoló diciéndome que todavía no eran novios, que estaban en eso... bueno, eso significaba que tenía que actuar rápido, todavía no estaba todo perdido. 
Cómo iba a saber, que ese dolor en el corazón podría haber sido el mismo que sintió Pablo cuando en ese mismo cuarto donde lo vi con Mónica (así se llamaba la piba) se tiró encima de un cuchillo para ver si podía atravesarse el pecho.... porque creía que yo ya no lo quería...






no sé que estoy haciendo aquí

No vengo por aquí desde hace mucho tiempo. En realidad es como el pedazo de ciberespacio que guardo para Pablo. Claro, como no voy a los cementerios, bueno, vengo por aquí de vez en cuando.

Lo que ha pasado es que me han llegado algunas señales de mi amigo últimamente. El día de mi cumpleaños sobretodo, me hizo una linda guiñada mientras hablábamos de la quiniela con Verónica y con Manuel.
Recordé la "quiniela científica", que habíamos inventado para no perder nunca, los alfajores milka, cuando recién salieron, que tenían mucho dulce de leche, y los primeros 5 de oro que levantábamos en el quiosco; ese pequeño mundo, las buenas salenas, que a veces también se convertía en recinto amoroso.

Pero no terminó todo ahí, porque mi plan de postre para el día de mi cumple era enteramente de Pablo. Tanto hablar con Vero, pensé en no hacerlo, para no interrumpir la charla. Pero fue ella la que me insistió en que preparara la delicia que le había prometido. Y bueno, hasta nos dio el tiempo para ponerla en el congelador y comerla fresquita.

Este es el postre que él me enseñó:  en un molde, puede ser de vidrio, cuadrado o rectangular, poner una capa de galletitas chiquilín (de chocolate) y rociarlas con café amargo, luego una capa de una mezcla hecha con queso talar (queso sin sal, tipo cuajada), pero como no tenía le puse una ricota conaprole, y dulce de leche, luego otra capa de galletitas, café, mezcla de queso con dulce de leche, y así, hasta que alcancen los ingredientes. Luego  congelar.
Quedó riquísima.

Y finalmente otra señal de que mi amigo, novio, amante, hermano, hijo y por sobre todo compañero, que tanto extraño, estaba festejando conmigo mi cumple. Bueno, fue el disco de Bowie, The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars, porque alguien metió algún tema en el facebook, y bueno, recordé muchos momentos. Cuando nos compramos la versión de lujo brasilera en vinilo, que luego partimos al medio en una pelea, para quedarnos con  una mitad cada uno, velvet goldmine, five years...

Bueno, muchas cosas sentí en esos días,  parecía que lo tenía al lado....